Es probable que hayas escuchado muchas veces el término “dentadura postiza”, pero el nombre correcto es prótesis dental removible. Estos dispositivos de odontología protésica ayudan a sustituir los dientes perdidos y los tejidos periodontales que se han ido deteriorando con el tiempo, especialmente en personas mayores.
Además de restaurar funciones básicas como hablar y comer, utilizar una prótesis dental removible cumple un papel preventivo importante: ayuda a mantener en su lugar los dientes que aún se conservan en buen estado, evitando que se desplacen, se inclinen o adopten posiciones incorrectas. Esto no solo contribuye a una mejor alineación dental, sino que también protege la salud general de la boca y facilita un correcto funcionamiento al masticar y al hablar.
En casos de pérdida dental, además de las prótesis removibles, existen otras alternativas como los implantes dentales, que también permiten restaurar los dientes perdidos.
¿Qué es una prótesis dental removible?
La prótesis dental removible es un tratamiento odontológico que consiste en aparatos diseñados para sustituir los dientes perdidos. Este tipo de dispositivos se pueden retirar de la boca, lo que facilita tanto su limpieza como la higiene oral del paciente. Con ellas no solo se reemplazan las piezas ausentes, sino que también se compensa la pérdida de soporte óseo que suele producirse tras la caída de los dientes.
Su uso aporta importantes beneficios, como la mejora de la masticación, la estética y la capacidad de hablar con normalidad. Estas prótesis suelen sujetarse a los dientes naturales que aún se conservan mediante retenedores flexibles, denominados “ganchos” y, en algunos casos, apoyan también sobre el hueso cubierto por encía. Por este motivo, al morder puede percibirse un ligero movimiento, lo que hace que el acto de masticar no sea tan eficaz como la realizada con los dientes naturales.
¿Qué tipos de prótesis dental removibles hay?
Antes de entrar en los tipos de prótesis removibles, es importante señalar que las prótesis dentales pueden ser fijas o removibles.
Las prótesis fijas se colocan de manera permanente sobre los dientes naturales o los implantes, y no pueden retirarse por el paciente. Pueden ser completas o parciales, según la cantidad de piezas dentales que sean necesarias reemplazar, y su ajuste suele ser más cómodo, ofreciendo una sensación muy similar a la de los dientes naturales.
Por su parte, dentro de las prótesis se distinguen tres tipos principales, según su diseño y función:
1. Prótesis esquelética
Tiene una estructura metálica con ganchos apoyados sobre los dientes naturales, y los dientes artificiales son de acrílico. Se utiliza cuando el paciente aún conserva varias piezas dentales, con el fin de reemplazar los dientes faltantes y restaurar la función y estética de la boca.
2. Prótesis acrílica
Están hechas completamente de plástico, base y dientes incluidos. Se adapta sobre las encías y se emplea en los casos en los que faltan muchos o todos los dientes.
3. Prótesis dental removible completa
Es la dentadura postiza tradicional que se utiliza cuando el paciente no tiene ningún diente en la arcada. Se apoya sobre la encía, puede utilizar adhesivo para mayor sujeción y se retira fácilmente, permitiendo masticar, hablar y sonreír con comodidad y naturalidad.
4. Sobre dentadura
La sobre dentadura implanto soportada es una prótesis que se asemeja a la removible completa, aunque con la particularidad de que se fija sobre implantes colocados previamente. Resulta más cara que una dentadura postiza convencional, aunque sigue siendo una opción más económica que rehabilitar toda la arcada con implantes individuales y coronas.
¿Cómo adaptarse a una prótesis dental removible?
Al comenzar a usar una prótesis removible, el paciente debe pasar por un período de adaptación en el que poco a poco se familiariza con sus nuevas piezas dentales. Durante esta etapa pueden aparecer molestias o incomodidades, lo que hace necesario tener paciencia, mantener cuidados adecuados y acudir al especialista para recibir orientación.
Las prótesis removibles no son simples aparatos mecánicos, ya que ejercen presión sobre dientes, encías y hueso. En consecuencia, la adaptación no es inmediata y suele requerir varias semanas, dependiendo de cada persona y del modelo de prótesis. Con el tiempo, lo normal es que el usuario deje de percibirla, aunque pueden requerirse ajustes periódicos realizados por el odontólogo para asegurar comodidad y correcto funcionamiento.
Consejos a seguir para adaptarse rápido a una prótesis dental
- Durante los primeros días conviene morder y cerrar la boca con suavidad, evitando lesiones y reduciendo la presión sobre las encías o dientes sensibles.
- Si aparecen llagas o heridas ocasionadas por mordeduras, pueden aliviarse con enjuagues, pomadas o geles de acción calmante y cicatrizante.
- Es aconsejable iniciar la alimentación con comidas blandas y poco adhesivas, incorporando gradualmente alimentos de mayor dureza o consistencia.
- En caso de dolor intenso al masticar o la aparición de úlceras, se recomienda acudir cuanto antes al dentista para que realice los ajustes oportunos en la prótesis y, si es necesario, indique el tratamiento correspondiente.
Cuidados básicos de las prótesis dentales removibles
- Lavar la zona de la boca y de la prótesis después de cada comida.
- Partes metálicas: Frotar las partes metálicas con alcohol hasta que queden brillantes. Si se ven mate, es señal de placa bacteriana.
- Descanso nocturno: Retirar las prótesis al dormir para que las encías descansen.
- Conservación: Para proteger las prótesis, conviene sumergirlas en agua cuando no se usan.
- Higiene complementaria: Limpie entre los dientes con seda dental y use colutorio para protegerlos.
- Encías: Masajee las encías para mejorar la circulación y prevenir su reabsorción.
Adaptarse a una prótesis dental removible requiere paciencia, cuidados constantes y la colaboración con el dentista. Siguiendo las indicaciones de higiene, conservación y cuidado de las encías, es posible disfrutar de una masticación, habla y sonrisa más cómoda y natural, al mismo tiempo que se protege la salud bucal.
Si surge algún problema o nota alguna situación anormal, acuda siempre a su odontólogo. Además, es recomendable realizar revisiones cada seis meses para evaluar el estado de los dientes y las encías, detectar posibles desgastes y ajustar la prótesis según los cambios naturales en la forma de los maxilares y la posición de los dientes con el tiempo. Con estos cuidados y seguimiento profesional, la prótesis se integra de manera segura y funcional al día a día del paciente, ofreciendo confianza, comodidad y bienestar.
En Nart Clínica Dental somos especialistas en prostodoncia, ofreciendo soluciones personalizadas para restaurar la función, la estética y la salud de tu sonrisa. Nuestro equipo experto te acompaña en cada etapa, garantizando prótesis y tratamientos dentales seguros, cómodos y duraderos.
