La enfermedad periodontal representa la causa más común de las encías inflamadas y constituye uno de los problemas de salud bucodental más extendidos a nivel mundial. Más del 42% de los adultos mayores de 30 años presentan encías inflamadas, y alrededor del 8% padecen formas graves de enfermedad periodontal.
Este problema aumenta con la edad: casi el 60% de los adultos mayores de 65 años se ven afectados. Además, los hombres parecen ser más propensos que las mujeres, con más del 50% de afectados frente al 35% de las mujeres.
La enfermedad periodontal: Principal causa de encías inflamadas
La enfermedad periodontal afecta los tejidos que rodean y soportan los dientes, comenzando en la superficie de las encías y pudiendo progresar hasta la raíz del diente si no se trata adecuadamente.
Esta enfermedad se desarrolla en dos etapas principales:
Primera etapa: Gingivitis

La gingivitis es la forma inicial y reversible de la enfermedad periodontal. Provoca inflamación superficial de las encías debido a la acumulación de placa bacteriana en la línea gingival. En esta fase, el daño se limita al tejido blando y puede revertirse completamente con tratamiento adecuado y mejorando la higiene oral.
Segunda etapa: Periodontitis

Si la gingivitis no se trata, eventualmente puede provocar una afección mucho más grave llamada periodontitis. El proceso comienza cuando la placa bacteriana, una película pegajosa compuesta por bacterias y restos de alimentos, se acumula en los dientes y encías. Con el tiempo, esta placa se endurece formando sarro, una sustancia que sólo puede ser removida mediante una limpieza profesional en tu clínica dental.
¿Qué causas provocan las encías inflamadas?
La inflamación de las encías no siempre se debe a problemas de higiene dental. Existen diversas situaciones que pueden provocarla, desde cambios hormonales hasta infecciones orales. Estas causas muestran que la salud de las encías puede verse afectada por muchos factores distintos, más allá del cuidado diario de los dientes.
Encías inflamadas por embarazo
Durante el embarazo, es común que las encías se inflamen. Esto se debe a que el cuerpo produce un aumento de hormonas que incrementa el flujo sanguíneo en las encías. Como resultado, las encías se vuelven más sensibles y propensas a la irritación, lo que puede causar inflamación. Además, estos cambios hormonales pueden dificultar que el cuerpo combata las bacterias responsables de las infecciones en las encías, incrementando así el riesgo de desarrollar gingivitis.
Encías inflamadas por déficit de nutrición
La inflamación de las encías también puede estar relacionada con la deficiencia de vitaminas, especialmente de las vitaminas B y C. La vitamina C, es fundamental para el mantenimiento y la reparación de los dientes y encías. Niveles insuficientes de esta vitamina pueden provocar escorbuto, una enfermedad que también puede causar problemas en las encías.
Encías inflamadas por infecciones orales
Las encías también pueden inflamarse debido a infecciones causadas por virus u hongos. En concreto, el virus del herpes puede provocar gingivoestomatitis herpética aguda, inflamando así las encías. El crecimiento excesivo del hongo natural de la boca, conocido como candidiasis oral, también puede causar irritación e inflamación de las encías.
Encías inflamadas por el tabaco
El tabaquismo es un factor importante que puede causar inflamación de las encías. Las sustancias químicas presentes en el tabaco debilitan la capacidad del cuerpo para combatir las bacterias que provocan infecciones en las encías. Esto facilita el acúmulo de bacterias.
Además, fumar reduce el flujo sanguíneo hacia las encías, lo que dificulta su cicatrización y agrava la inflamación.
Cómo tratar las encías inflamadas
El tratamiento de las encías inflamadas debe iniciarse con una evaluación profesional. Visitar a tu dentista es el primer paso esencial para determinar la gravedad del problema y establecer el plan adecuado.
1. Limpieza profesional
Las limpiezas dentales realizadas por profesionales constituyen la base del tratamiento. Durante estos procedimientos, el especialista elimina el sarro acumulado tanto por encima como por debajo de la línea de las encías. Este proceso profesional es fundamental porque elimina el sarro que no puede removerse con la higiene oral en casa.
2. Mejora de la higiene oral
Mantener una rutina de higiene dental resulta indispensable. Esto implica cepillarme los dientes al menos dos veces al día con un cepillo de cerdas suaves, utilizando la técnica correcta para evitar dañar el tejido gingival. El hilo dental debe usarse diariamente para eliminar los restos de comida y placa entre los dientes donde el cepillo no llega.
3. Procedimientos avanzados
Cuando la enfermedad periodontal se encuentra en estado avanzado y existe riesgo de pérdida de dientes, se pueden necesitar tratamientos quirúrgicos como cirugía de colgajo o injertos de tejido para restaurar los tejidos dañados alrededor de la raíz del diente.
Cabe destacar que ciertos tratamientos pueden provocar efectos secundarios temporales, como la sensibilidad dental o molestias leves, aunque siempre suelen ser puntuales y fáciles de manejar.
Muchas de estas situaciones pueden ser completamente detectadas y evitadas. Acudir al dentista de forma regular para revisiones periódicas ayuda a prevenir problemas mayores y reduce el riesgo de que las encías se inflamen.
Si experimentas molestias o simplemente quieres prevenir, no esperes más y ponte en contacto con nosotros. En Nart contamos con un equipo especializado en periodoncia, comprometido en ofrecer un tratamiento personalizado y eficaz para mantener tus encías sanas y fuertes.
