Cuando pensamos en nuestra sonrisa, a menudo nos olvidamos de la importancia de una mordida equilibrada, pero es fundamental no solo para nuestra apariencia, sino también para nuestra salud y bienestar. De hecho, la OMS señala que las enfermedades bucodentales son el trastorno de salud más común, afectando a casi 3500 millones de personas en todo el mundo.
¿Sabías que, cuando nuestros dientes están alineados correctamente, no solo lucen mejor, sino que todo en nuestro cuerpo funciona de manera más eficiente? Una mordida bien ajustada ayuda a masticar cómodamente, mejora la digestión y reduce el dolor, distribuyendo de manera uniforme las fuerzas de masticación y manteniendo todo en equilibrio. A continuación, te explicamos por qué es tan importante mantenerla en su lugar y cómo influye en tu vida diaria.
¿Qué significa tener una mordida perfecta?
Tener una mordida perfecta significa que tus dientes se alinean de manera natural y equilibrada cuando cierras la boca. En una mordida correcta, los dientes superiores e inferiores encajan perfectamente como piezas de un rompecabezas, permitiendo que mastiquemos de manera eficiente y sin esfuerzo.
No solo se trata de una sonrisa bonita, sino que una mordida equilibrada tiene beneficios para toda tu salud. Ayuda a una mejor digestión, ya que permite que los alimentos se mastiquen adecuadamente, también mejora la pronunciación y la claridad al hablar, y hasta contribuye a la simetría de tu rostro. Además, cuando los dientes están alineados correctamente, se evita el desgaste desigual y se previenen otros problemas como el dolor en la mandíbula o en la articulación temporomandibular (ATM), articulación que conecta la mandíbula con el cráneo y permite el movimiento de la boca para funciones como hablar y masticar.
Tipos de mordida y su influencia en la salud
Mordida normal: Los dientes superiores están un poco encima de los dientes inferiores, pero todo está en su lugar correcto. No hay dientes demasiado arriba, cruzados ni separados.
Mordida abierta: Se presenta cuando los dientes superiores e inferiores no se tocan al cerrar la boca, dejando un espacio abierto. Puede ser anterior (en los dientes frontales) o posterior (en los dientes posteriores).
Sobremordida: La mordida profunda es cuando los dientes superiores cubren excesivamente a los dientes inferiores cuando la boca está cerrada. Esto puede resultar en que los dientes superiores oculten casi por completo a los dientes inferiores, lo que podría generar problemas como desgaste dental, dolor en las encías y posibles problemas en la articulación temporomandibular (ATM).
Mordida cruzada: En la mordida cruzada, uno o varios dientes superiores muerden por dentro de los dientes inferiores, lo que puede ocurrir tanto en los dientes frontales (mordida cruzada anterior) como en los dientes posteriores (mordida cruzada posterior). Puede ser unilateral (solo en un lado de la boca) o bilateral (en ambos lados).
La mordida inversa: Los dientes inferiores están por delante de los dientes superiores cuando la boca está cerrada, es decir, la mandíbula inferior está más avanzada de lo normal. Esto puede afectar la estética facial y la función de la mordida, y en algunos casos, se trata de una variación de la mordida cruzada.
Según el tipo de mordida, los problemas pueden variar, pero en general pueden influir en la forma en que masticas, hablas e incluso provocar desgaste dental o dolor en las encías y la mandíbula. La mordida es tan importante que se deben corregir a tiempo estos inconvenientes para evitar que se conviertan en problemas más grandes a largo plazo para tu salud dental y general.
¿Qué papel juega la oclusión dental en el habla?
Una buena oclusión dental es esencial para el habla, ya que afecta directamente en la articulación de ciertos sonidos y en la claridad con la que los expresamos, como por ejemplo:
Articulación de sonidos: La posición y alineación de los dientes, tanto de arriba como de abajo, afectan a nuestra capacidad para pronunciar correctamente algunos sonidos, sobre todo aquellos que necesitan que los dientes se toquen. Esto incluye sonidos como la «f» y la «v», donde los dientes tocan el labio, y la «t» y la «d,» que requieren contacto entre los dientes superiores e inferiores.
Posición de la lengua: Una mala oclusión puede influir en el posicionamiento de la legua, puede provocar que la lengua coja una posición poco natural al hablar, como por ejemplo con la mordida cruzada, que a veces distorsiona ciertos sonidos o incluso provoca ceceo.
Trastornos del habla: Puede causar efectos en el desarrollo del habla, provocando dificultades para pronunciar una palabra correctamente, como por ejemplo la dislalia. Ciertos sonidos pueden ser distorsionados o incompletos, lo que hace que el habla no sea tan clara. La dislalia es muy común en niños y, en muchos casos, requiere ayuda de un especialista para mejorar la claridad al hablar.
Opciones de tratamiento para corregir problemas de mordida

Afortunadamente, existen diversas opciones de tratamiento para corregir una mordida incorrecta. Sin embargo, cada caso es único, por lo que es esencial consultar con un profesional en salud dental para determinar la opción de tratamiento más adecuada.
- Ortodoncia: Los brackets o alineadores transparentes, como Invisalign, son tratamientos comunes para corregir la mordida. Estos ayudan a alinear los dientes y mejorar su encaje con el tiempo.
- Ortodoncia interceptiva: Para los niños, hay tratamientos preventivos que ayudan a guiar el crecimiento de los dientes y la mandíbula desde pequeños, evitando problemas de mordida más adelante.
- Cirugía ortognática: En casos graves donde los dientes están muy desalineados y no se pueden corregir solo con ortodoncia, la cirugía ortognática puede ser una opción para ajustar los huesos de la mandíbula y mejorar la mordida.
- Dispositivos de ajuste de la ATM: Estos aparatos, como las férulas de descarga, alivian la presión en la mandíbula y ayudan a reducir el dolor en la articulación de la mandíbula.
Prevención y mantenimiento de una buena mordida
Para mantener una mordida saludable y evitar problemas futuros, es importante prestar atención a la alineación de los dientes y la mandíbula de manera constante. Prevenir los problemas de mordida no solo implica realizar visitas regulares al dentista, sino también adoptar buenos hábitos diarios que favorezcan la salud bucal. Aquí te dejamos algunos consejos clave para lograrlo:
- Visitas regulares al dentista y ortodoncista: Las visitas al dentista son una excelente forma de detectar cualquier cambio en la mordida y corregirlo a tiempo, antes de que se convierta en un problema más grande.
- Evitar hábitos perjudiciales: Hábitos como morder objetos duros, masticar chicle en exceso o apretar los dientes pueden afectar la mordida. Usar protectores dentales mientras duermes o durante actividades deportivas puede ayudar a prevenir el desgaste y proteger tus dientes
- Fomentar una higiene oral adecuada: Mantener los dientes y las encías saludables es clave para que los dientes se mantengan en su lugar y la mordida siga equilibrada. Cepillarse bien los dientes y usar hilo dental todos los días son hábitos esenciales para lograrlo.
En Nart Clínica Dental, sabemos lo importante que es tener una mordida adecuada, ya que es clave para nuestra salud física y emocional. Nosotros te ayudamos a mantener una mordida equilibrada con tratamientos personalizados y atención profesional. ¡Visítanos y cuida tu salud bucal con nosotros!
